viernes, 27 de febrero de 2026

Juan Carlos I quiere volver a España

Juan Carlos I

El rey emérito Juan Carlos I prepara una nueva etapa en su relación con España. Según su entorno, no contempla por ahora un regreso definitivo, pero sí desea pasar más tiempo en su país y hacerlo con mayor regularidad a partir de 2026.

Estancias más largas, no retorno permanente

La intención del antiguo monarca no sería instalarse de forma estable, sino alternar temporadas entre España y Abu Dabi, donde reside desde 2020. La fórmula que se baraja pasa por veranos en territorio español e inviernos en el Golfo Pérsico.

En concreto, su entorno apunta a que, desde marzo de 2026, pretende viajar a España todos los meses. El calendario podría arrancar el 12 de marzo en Sanxenxo, localidad gallega que se ha convertido en su principal base durante sus visitas, especialmente con motivo de las regatas.

Dormir “en su casa”

Uno de los aspectos que más subraya el círculo cercano al emérito es su deseo de evitar alojamientos provisionales. No quiere “refugiarse” en hoteles ni depender de casas de amigos. Aspira, dicen, a dormir en su propia residencia, idealmente en el complejo de Palacio de la Zarzuela o en una vivienda estable en España que pueda considerar su hogar.

Este punto es especialmente sensible, ya que afecta directamente a la Casa Real y a la imagen institucional.

El papel de Felipe VI

El principal condicionante de este plan no es logístico, sino político e institucional. El propio Juan Carlos I insiste en que no quiere incomodar a su hijo, el rey Felipe VI, ni generar tensiones que perjudiquen a la Corona.

Desde 2020, la estrategia de la Casa Real ha sido marcar distancias claras entre el reinado actual y las controversias que afectaron al anterior jefe del Estado. Cualquier ampliación de las estancias del emérito en España deberá calibrarse cuidadosamente para evitar impactos negativos en la institución.

Un regreso medido y condicionado

En definitiva, el rey emérito no plantea hoy un retorno definitivo, pero sí un regreso más frecuente y prolongado. Su voluntad parece clara: mantener un pie en España sin forzar una situación que pueda comprometer la estabilidad de la Corona.

La incógnita es si las circunstancias políticas y el clima de opinión permitirán esa nueva normalidad o si, por el contrario, su presencia seguirá siendo objeto de debate cada vez que pise suelo español.

No hay comentarios:

Publicar un comentario