Podemos atraviesa una de las etapas más delicadas de su historia. Las cuentas del partido correspondientes a los últimos ejercicios dibujan un escenario de fuerte deterioro económico paralelo a su desplome electoral: desde 2021, la formación ha acumulado pérdidas por unos 7,8 millones de euros y ha visto reducido su patrimonio neto de 20,27 millones a 10,78 millones, una caída del 46,8 %. .jpg)
Podemos al borde de la quiebra.
Los números explican mejor que cualquier discurso la transformación experimentada por el partido fundado por Pablo Iglesias. En 2021, Podemos todavía disponía de un patrimonio superior a los 20 millones de euros. En 2022 descendió hasta 18,45 millones; en 2023 cayó a 13,73 millones; en 2024 se situó en 11,51 millones y cerró 2025 con apenas 10,78 millones.
El agujero se explica fundamentalmente por la sucesión de resultados negativos. Después de registrar superávit en 2020 y 2021, Podemos entró en pérdidas en 2022, con un resultado negativo de 388.735 euros. En 2023 llegó el gran golpe: 4,69 millones de euros de pérdidas, coincidiendo con el derrumbe electoral de las elecciones generales del 23 de julio. En 2024 perdió otros 2,15 millones y en 2025 sumó 634.454 euros más de déficit.
El problema financiero está estrechamente relacionado con la pérdida de representación institucional. La política española demuestra que para los partidos los votos no solo significan escaños y poder parlamentario: también significan ingresos. Las subvenciones públicas destinadas al funcionamiento de las formaciones dependen, en buena medida, de su representación institucional. Las propias cuentas de Podemos reconocen que su continuidad como organización está condicionada al mantenimiento de las cuotas, las aportaciones de cargos públicos y la obtención de subvenciones.
Y ahí se encuentra precisamente una de las principales debilidades actuales del partido. Los ingresos públicos pasaron de aproximadamente 11,1 millones de euros en 2021 a 2,59 millones en 2025. Es una reducción brutal que obliga a Podemos a ajustar también sus gastos. El gasto de funcionamiento descendió de 12,5 millones en 2021 a unos 4,1 millones en 2025.
También se ha reducido considerablemente el dinero procedente de los cargos públicos. Las aportaciones de representantes de Podemos pasaron de alrededor de 1,8 millones de euros a solo 474.000 euros. Las cuotas de los afiliados, en cambio, han resistido mejor y continúan proporcionando algo más de un millón de euros anuales.
¿Está Podemos realmente «en quiebra»? En sentido jurídico y empresarial estricto, no puede afirmarse que el partido esté declarado en quiebra o insolvencia. Tiene todavía un patrimonio neto superior a diez millones de euros. Pero la expresión describe gráficamente un proceso de descapitalización extraordinariamente severo: en cuatro años ha perdido prácticamente la mitad de sus recursos acumulados.
El dato más preocupante no es, por tanto, el resultado de un ejercicio concreto, sino la tendencia. Podemos ha pasado de disputar al PSOE el liderazgo de la izquierda y participar en el Gobierno a disponer de una representación parlamentaria mucho más reducida. Y esa pérdida de poder político se está reflejando directamente en sus cuentas.
La paradoja es evidente: un partido que nació denunciando la dependencia de la política respecto al dinero público se encuentra ahora dependiendo, en buena medida, de su capacidad para conservar representación institucional y las correspondientes subvenciones. Si continúa el retroceso electoral, el colchón financiero seguirá disminuyendo. Y un patrimonio que ya se ha reducido casi a la mitad deja mucho menos margen para afrontar el futuro.
viernes, 21 de agosto de 2026
Podemos, al borde de la quiebra: pierde 7,8 millones y la mitad de su patrimonio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario