jueves, 24 de septiembre de 2026

Zapatero y las joyas de Arabia Saudí: cronología de una explicación que no convence al juez

Ser socialista es tener poco y dar mucho.

El hallazgo en la caja fuerte

El origen del caso se remonta al registro que la Policía Nacional practicó el 19 de mayo en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, situado en la calle Ferraz de Madrid, frente a la sede del PSOE. Los agentes de la UDEF hallaron joyas y relojes en una caja fuerte del despacho, además de 286.000 euros en la casa de un presunto testaferro, en el marco del caso Plus Ultra. La diligencia se enmarca en la investigación judicial que atribuye a Zapatero el liderazgo de una presunta red dedicada a la intermediación y el tráfico de influencias, principalmente en favor de la aerolínea Plus Ultra, rescatada por el Gobierno con 53 millones de euros durante la pandemia.

La caja fuerte, que la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, se negó en un primer momento a abrir, terminó abriéndose ante la amenaza de reventarla, y en ese momento ella explicó que su contenido formaba parte de una herencia y de regalos. En su interior aparecieron collares, pendientes, pulseras y relojes de marcas de lujo como Omega, Longines o Pierre Balmain. Junto a las joyas se intervinieron también dos discos duros y numerosas carpetas con documentación sobre empresas, contratos, facturas y varias agendas del expresidente correspondientes al periodo 2019-2025.

La tasación y la pieza separada

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ordenó una tasación preliminar de las joyas, encargada a una joyería bajo juramento y documentada por la propia UDEF, con el fin de determinar su naturaleza, autenticidad, valor económico de reposición, fabricante y fecha aproximada de fabricación. El resultado situó el conjunto más valioso —rubíes, esmeraldas y zafiros— en una cifra elevada: la tasación lo cifró en 1,3 millones de euros, una valoración que Zapatero no acepta.

Ante esos hallazgos, el juez abrió una pieza separada específica para investigar el origen de las alhajas.

El ultimátum del juez y la respuesta de Zapatero

El pasado 21 de septiembre, Calama concedió a la defensa de Zapatero —ejercida por el abogado Víctor Moreno Catena— un plazo de tres días para aportar toda la documentación disponible sobre las joyas, y encargó además un nuevo informe pericial sobre las piedras preciosas. En el mismo auto, el magistrado citó como investigadas a las hijas del expresidente para el próximo 30 de noviembre.

Cuando el plazo estaba a punto de expirar, Zapatero remitió su respuesta. En un escrito al juez informó de que las joyas son un regalo del rey de Arabia Saudí realizado en 2007, que aceptó por "deferencia", y pidió que fuera el propio juzgado quien reclamara cooperación internacional a ese país para acreditarlo. Según el escrito, se trataría de un regalo "estrictamente personal" del monarca saudí, entregado durante la visita oficial de este a España.

Concretamente, la defensa sostiene que las piezas proceden del rey Abdalá bin Abdulaziz y datan de 2007. Se trataría, según esa versión, de un obsequio recibido hace casi dos décadas con motivo de la visita oficial del monarca saudí a España.

Gestiones sin respuesta ante Arabia Saudí

El propio escrito detalla los intentos —infructuosos— de obtener un respaldo documental saudí. Según el documento, Zapatero contactó con la Corte Real saudí el 16 de junio y de nuevo el 12 de agosto para intentar obtener alguna confirmación sobre el supuesto regalo, sin que hasta la fecha su defensa señale haber recibido respuesta.

Ante esa falta de documentación propia, la defensa no ha aportado pruebas que acrediten directamente el origen saudí de las joyas y plantea que sea la propia investigación judicial la que recabe esa información, solicitando que se tramite una comisión rogatoria a Arabia Saudí si el juez considera insuficiente la explicación.

Un relato que no convence

La respuesta judicial y de análisis jurídico independiente ha sido escéptica. El magistrado Fernando Portillo, del Foro Judicial Independiente, ha cuestionado que el escrito de Zapatero sirva para exculparle, señalando que más allá de sus manifestaciones no aporta documentación que acredite el origen de un regalo del rey Abdalá. Portillo subrayó que el hecho de que las joyas estuvieran en poder de Zapatero sin un origen acreditado constituye, a su juicio, un indicio relevante, y remarcó que corresponde al propio expresidente —el primer interesado en que se archive la instrucción— acreditar documentalmente esa procedencia. Consideró insuficiente respaldar la versión con una simple noticia sobre la visita de Abdalá a España, señalando que eso no acredita que las joyas fueran efectivamente entregadas.

Lo que queda pendiente

El caso sigue abierto en varios frentes simultáneos:

- Verificación internacional: queda por ver si el juez Calama accede a tramitar la comisión rogatoria a Arabia Saudí solicitada por la defensa, un trámite que depende de la cooperación de un país que hasta ahora no ha respondido a los contactos directos de Zapatero.

- Nueva pericial: sigue en marcha el informe pericial adicional sobre las piedras preciosas encargado por el juez.

- Citación de las hijas: las hijas del expresidente están convocadas como investigadas para el 30 de noviembre.

- El resto del ajuar: el escrito de Zapatero también atribuye el resto de los objetos intervenidos —no solo el conjunto de rubíes, esmeraldas y zafiros— a herencias y recuerdos familiares, una versión que igualmente carece hasta ahora de respaldo documental.

El episodio se inserta en la instrucción más amplia del caso Plus Ultra, y la ausencia de un "acuse de recibo" o certificado saudí formal deja, por ahora, la explicación del expresidente sostenida únicamente en su propio testimonio.

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