domingo, 27 de septiembre de 2026

La crisis de la vivienda vuelve a la Puerta del Sol

Acampada en Sol.

Madrid vivió el sábado 26 de septiembre una de las movilizaciones más multitudinarias de los últimos años en torno al derecho a la vivienda. La manifestación, convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, terminó de forma espontánea en una acampada en la Puerta del Sol que muchos medios ya comparan con el origen del 15-M de 2011.

El detonante: un desahucio que se hizo símbolo

La protesta surgió a raíz de un desahucio ocurrido días antes en el distrito de Retiro, que generó una fuerte resistencia vecinal: más de 200 personas se concentraron frente al portal del inmueble e intentaron frenar a la comisión judicial sujetando las puertas de la escalera, lo que obligó a un amplio despliegue policial y retrasó varias horas la entrega de la notificación. El caso se convirtió rápidamente en símbolo de la crisis del alquiler en la capital y catalizó una respuesta ciudadana mucho más amplia.

Una marcha multitudinaria

La manifestación comenzó a las 18:30 horas en la Puerta del Sol y concluyó frente al Congreso de los Diputados. Las cifras de participación, como suele ocurrir en este tipo de convocatorias, varían mucho según la fuente: la Delegación del Gobierno calculó unas 25.000 personas, mientras que el Sindicato de Inquilinas elevó la cifra hasta 300.000.

La acampada: ecos del 15-M

Al finalizar la marcha frente al Congreso, buena parte de los manifestantes regresó espontáneamente a Sol y decenas de personas comenzaron a montar tiendas de campaña en la plaza. Durante la noche del sábado al domingo, alrededor de un centenar de tiendas quedaron instaladas, y a la mañana siguiente decenas de ellas seguían en la plaza, entre carteles de protesta.

El paralelismo con el Movimiento 15-M no es casual: la acampada recuerda a la que tomó la misma plaza en 2011, en los últimos meses del Gobierno de Zapatero. El Sindicato de Inquilinas resumió su decisión en redes sociales con un lema contundente: "No aguantamos más".

Las exigencias del movimiento

Los acampados y organizadores han bautizado su principal exigencia como un nuevo decreto de vivienda, que el Gobierno podría aprobar este martes. Entre sus peticiones concretas destacan:

- Congelación de los precios del alquiler, para frenar la escalada de rentas en las grandes ciudades.
- Renovación automática de los contratos, convirtiéndolos de facto en indefinidos para dar estabilidad a los inquilinos.
- Freno a los desahucios de familias vulnerables, especialmente en casos de personas mayores o con discapacidad.
- La vivienda como derecho, no como negocio: el movimiento reclama un cambio de modelo que aleje el mercado del alquiler de la lógica puramente especulativa.

La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Alicia del Río, ha señalado que tanto el Gobierno de la Comunidad de Madrid como el Ejecutivo central comparten responsabilidad en la actual crisis habitacional.

Qué puede pasar el martes

Toda la atención está puesta ahora en la posible aprobación del real decreto por parte del Gobierno central. Los colectivos organizadores han advertido de que la acampada continuará hasta entonces como forma de presión, y no han descartado extender la movilización a otras ciudades españolas si las medidas anunciadas se consideran insuficientes.

Por ahora, la Puerta del Sol —punto kilométrico cero de España y escenario histórico de otras protestas ciudadanas— vuelve a convertirse en el centro simbólico del debate sobre la vivienda en el país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario