lunes, 23 de marzo de 2026

Cañita Brava, ministro de Cultura y Deportaciones

"Me debes seis mil pesetas en whisky"

El entrañable coruñés Cañita Brava vuelve a conquistar al público a sus 80 años, demostrando que el carisma no entiende de edades ni de modas. Icono popular desde finales de los noventa, su figura sigue despertando simpatía inmediata, mezcla de humor surrealista, ternura castiza y autenticidad sin filtros.

En la película Torrente Presidente —la sexta entrega de la saga creada por Santiago Segura y estrenada en marzo de 2026— Cañita da un salto tan improbable como desternillante: pasa de camarero eternamente agraviado por las "6.000 pesetas de whisky" a ocupar nada menos que el cargo de ministro de Cultura y Deportaciones. Una promoción delirante muy en la línea del universo Torrente, donde lo grotesco funciona como espejo deformante de la realidad política.

El personaje recupera además su gag más mítico, convertido ya en parte del imaginario popular español. Ese regreso no es solo un guiño a los fans veteranos, sino también una reivindicación de un humor que marcó época y que sigue funcionando entre nuevas generaciones.

Durante el estreno celebrado en Madrid el 16 de marzo de 2026, Cañita Brava fue una de las grandes estrellas de la noche. A pesar de su avanzada edad y de los problemas de salud sufridos en meses recientes, apareció sonriente, cercano y visiblemente emocionado ante el cariño del público, que le dedicó un auténtico baño de masas.

Su presencia resultó especialmente significativa por la historia personal que arrastra. En la vida real, el actor ha atravesado etapas económicas muy duras, llegando a vivir con una pensión mínima en un piso compartido. El nuevo impulso mediático de la película supone, por tanto, algo más que un cameo nostálgico: es también una pequeña reparación simbólica a una figura popular que nunca dejó de ser querida.

Por encima de todo, su participación confirma la sólida amistad que mantiene con Santiago Segura desde 1998, una relación forjada en los orígenes de la saga y que ha sobrevivido al paso del tiempo, a los cambios de la industria y a las dificultades personales.

Cañita Brava no es simplemente un actor secundario recuperado para la ocasión. Es, para muchos espectadores, un símbolo de una España popular, absurda y entrañable que se resiste a desaparecer. Y mientras siga reclamando sus "6.000 pesetas", seguirá habiendo público dispuesto a pagarlas… en aplausos.

Entrevista con Cañita Brava
https://youtu.be/5UlUyra1rGw

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