lunes, 27 de julio de 2026

Zapatero aterrado con la tasación de sus joyas: el valor podría dispararse hasta los diez millones de euros

Zapajoyas

La investigación sobre las joyas halladas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero acaba de entrar en una nueva fase. Si la primera tasación, realizada por la histórica joyería Ansorena con la colaboración del Instituto Gemológico Español, situó el valor del conjunto en torno a 1,3 millones de euros, la Fiscalía Anticorrupción considera que esa cifra podría estar muy lejos del valor real de mercado.

Por ese motivo ha solicitado al juez José Luis Calama un informe pericial ampliatorio que determine no solo la antigüedad de las piezas, sino también su auténtico precio en el mercado internacional. La razón es sencilla: la primera valoración se habría realizado tomando como referencia el valor de reposición de los metales y piedras preciosas, sin incorporar el trabajo de joyería, el diseño, la exclusividad de determinadas piezas ni el margen comercial habitual.

Si esa hipótesis se confirma, el incremento podría ser espectacular.

Diversos expertos del sector joyero ya habían advertido hace meses de que algunas de las piezas descritas en el inventario judicial pertenecen a una categoría extraordinariamente exclusiva. Solo un collar con catorce zafiros en talla pera podría alcanzar cifras millonarias si las gemas fueran de calidad excepcional. Según estas valoraciones, una colección semejante podría situarse muy por encima del millón inicialmente calculado y acercarse, en el escenario más favorable para las piezas, a varios millones de euros.

No resulta extraño, por tanto, que Zapatero haya cuestionado desde el primer momento la tasación oficial y anunciara que presentará una pericial alternativa. También ha insistido en que las joyas eran un "regalo de cortesía personal" recibido hace muchos años y que nunca tuvieron una finalidad patrimonial, una explicación que hasta ahora no ha ido acompañada de documentación que acredite su procedencia ni de una identificación del país o de las personas que realizaron esos obsequios.

El problema para el expresidente no reside únicamente en el valor económico.

Cuanto mayor sea la valoración definitiva, mayor será la importancia jurídica de acreditar el origen de las piezas, la fecha en que fueron recibidas y el tratamiento fiscal que debieron tener en su momento. Precisamente por ello la Fiscalía quiere conocer cuándo fueron fabricadas y cuál sería hoy su valor real de mercado, datos que podrían resultar determinantes para la investigación.

Desde el punto de vista político, el caso presenta además una evidente contradicción. Fue durante el Gobierno de Zapatero cuando se reforzó el Código de Buen Gobierno que establece que los altos cargos deben rechazar regalos que puedan comprometer su independencia o excedan los usos de cortesía institucional. La defensa basada precisamente en que las joyas fueron una "cortesía personal" ha abierto un intenso debate sobre la coherencia entre aquel código ético y la conducta que ahora describe el propio expresidente.

La Justicia será quien determine finalmente si existe o no responsabilidad penal o fiscal. Mientras tanto, la nueva tasación puede convertirse en una de las pruebas más relevantes de toda la investigación. Si el valor definitivo se aproxima a las estimaciones más elevadas manejadas por algunos especialistas, el debate dejará de girar únicamente sobre la existencia de unas joyas y pasará a centrarse en una pregunta mucho más incómoda: ¿cómo pudo permanecer durante tantos años sin una explicación convincente un patrimonio de semejante magnitud?

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