viernes, 3 de abril de 2026

Viernes Santo: el día más sobrecogedor

***

El Viernes Santo es el día más solemne y sobrecogedor de la Semana Santa. En él se conmemora la pasión, muerte y crucifixión de Jesucristo, un acontecimiento que constituye el núcleo del mensaje cristiano sobre el sacrificio, la redención y el amor llevado hasta sus últimas consecuencias.

Interrogatorios

Desde una perspectiva histórica, el Viernes Santo recoge los hechos que siguen al arresto de Jesús en la noche del Jueves Santo. Tras ser detenido, es sometido a distintos interrogatorios por parte de las autoridades religiosas judías y posteriormente llevado ante el gobernador romano Poncio Pilato. Aunque este no encuentra en él una culpa merecedora de muerte, cede a la presión popular y autoriza su condena.

Flagelación y coronación de espinas

Uno de los momentos más significativos es la flagelación y la posterior coronación de espinas, actos que simbolizan la humillación y el sufrimiento físico infligido a Jesús. A continuación, es obligado a cargar con la cruz hasta el lugar de su ejecución, el Gólgota, también llamado "lugar de la calavera".

La crucifixión

La crucifixión constituye el centro del Viernes Santo. Jesús es clavado en la cruz, donde permanece durante varias horas hasta su muerte. Según los relatos evangélicos, en ese tiempo pronuncia palabras que han sido objeto de profunda reflexión a lo largo de la historia, como el perdón a sus verdugos o su expresión de abandono. Finalmente, muere, marcando un momento de silencio y recogimiento que la tradición cristiana considera de enorme trascendencia espiritual.

Descenso de la cruz y sepultura

Tras su muerte, su cuerpo es descendido de la cruz y colocado en un sepulcro. Este hecho da paso a un día de espera y luto, el Sábado Santo, antes de la celebración de la resurrección.

Desde un enfoque pedagógico, el Viernes Santo invita a reflexionar sobre cuestiones universales: el sufrimiento humano, la injusticia, el perdón y la capacidad de amar incluso en circunstancias extremas. La figura de Jesús en la cruz se presenta como un símbolo de entrega total y de resistencia moral frente al dolor y la adversidad.

Celebración de la Pasión del Señor

En la tradición cristiana, este día no se celebra misa. En su lugar, tiene lugar la Celebración de la Pasión del Señor, centrada en la lectura del relato de la pasión, la adoración de la cruz y la comunión. El tono es austero y sobrio, reflejando el carácter de duelo y contemplación propio de la jornada.

En definitiva, el Viernes Santo no solo recuerda un hecho histórico, sino que propone una reflexión profunda sobre el sentido del sacrificio y el valor del amor llevado hasta el extremo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario